Decirte que no compres
Si el usado cuesta 19,88 € y el nuevo 19,90 €, Pecia te lo dice. Un sitio que avisa de cuándo no merece la pena es el único al que puedes creer cuando dice que sí.
Acerca de Pecia
Ese es el hueco. El mecanismo es sencillo: vigilarlo por ti, en cualquier edición, con el envío sumado, y avisarte el día que cruza tu precio.
Escuchas un libro en un pódcast, lo apuntas en cualquier sitio y lo pierdes. Cuando te acuerdas, no sabes dónde conseguirlo barato sin revisar cinco webs a mano. Pecia empezó siendo exactamente eso: un apaño para dejar de perder libros.
Y al mirar la categoría apareció algo más raro. Goodreads enlaza a Amazon porque es de Amazon. StoryGraph enlaza a libro nuevo. Toda la categoría trata la compra como un enlace de afiliación al final de la ficha — nunca como un dato que ordena, filtra y dispara avisos. Nadie publica el precio de segunda mano.
El motor primero, la interfaz después. Resolver un título a todas sus ediciones en español, buscar cada una en las librerías de viejo, sumar siempre el envío, descartar las ediciones extranjeras que comparten título, y distinguir «no existe» de «no hay ejemplar usado».
Nada de eso es glamuroso y cada paso rompió al menos una vez. La edición francesa de Fahrenheit 451 ganaba por 5,90 € hasta que se filtró por idioma. Los libreros catalogan «CHICO PERDIDO, EL», así que había que quitar los artículos para encontrarlo.
Una herramienta que vive de que compres tiene un conflicto de intereses. Estas son las líneas, escritas antes de que haya dinero de por medio.
Si el usado cuesta 19,88 € y el nuevo 19,90 €, Pecia te lo dice. Un sitio que avisa de cuándo no merece la pena es el único al que puedes creer cuando dice que sí.
Algunos enlaces podrán dejar una comisión de céntimos, y estarán marcados como tales en la propia ficha, no en el pie. Nunca cambian qué oferta sale primero: ordena el precio total, siempre.
Sin anuncios y sin vender datos. Del Kindle se leen el título y el progreso, nada más — el libro no sale de tu dispositivo. Puedes exportarlo todo o borrar la cuenta cuando quieras.
La ley de precio fijo permite como mucho un 5 % de descuento en libro nuevo, así que no hay nada que comparar: el único sitio donde los precios se mueven es el usado y el descatalogado.
Y resulta que coincide con lo otro: imprimir un ejemplar de unas 300 páginas emite alrededor de 1,2 kg de CO₂. El que ya está impreso no emite nada, solo cambia de estantería.
Reutilizar libros no lo inventamos nosotros. En el siglo XIII, las universidades partían un libro en cuadernillos numerados —las peciae— y los alquilaban de uno en uno, para que quien no podía comprarlo pudiera copiarlo. De ahí el nombre.
Pecia lo construye Rumbo Labs, un estudio de software independiente con sede en Barcelona que hace productos pequeños y afilados bajo una marca común. Sin capital riesgo, financiado por sus propios productos. Estos son los hermanos:
Una persona, a tiempo parcial, desde Barcelona. Pecia se construye a la vista: lo que funciona, lo que todavía no, y los números detrás de cada decisión. Si quieres proponer algo —una librería que debería estar, una integración, un fallo— o simplemente darnos tu opinión, escribe.